IVE: UN DERECHO AVALADO POR UNA LEGISLACION ABSURDA.

La dinamica de los acontecimientos, algunas veces, permite que ciertos hechos, una vez aparentemente consumados, generen una suerte de influjo proveniente de personas o sectores sociales que instalan en la ciudadania la convicción de que nada ha concluido y que la razon, fundada en la ciencia, en el respeto a la vida y una profunca concepcion cristiana, siempre se impondrá a la barbarie. Alejandro Scarano, mas allá de su investidura judicial; de su docencia universitaria; sus investigaciones y otras actividades que pueblan su trayectoria, es un intelectual proactivo apasionado por la verdad cimentada en hechos demostrables y comprobables. El articulo que sigue es el primero de una saga de tres de su autoria y una palmaria demostracion de lo que acabamos de afirmar.

Por Dr.: Alejandro Scarano

En primer lugar, consagrar el derecho a matar a un niño en el vientre de su madre, contradice toda la concepción antropológica y el ideario sobre el que se ha construido nuestro sistema jurídico y político, a tal punto que la Academia Nacional de Derecho se ha expedido diciendo que esta ley solo puede ser válida si previamente se reforma nuestra Constitucional Nacional y -entre otras muchas cosas- se modifica el histórico Art. 29 y se deroga la incorporación de tratados internacionales como el Pacto de San José de Costa Rica cuyo Artículo 4to y la interpretación de la Doctrina de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en el caso Artavia Murillo no deja lugar a dudas: Desde la Concepción (ya sea entendida como fecundación o como anidamiento) hay una vida humana que no puede ser arbitrariamente eliminada.

Además de eso, la ley arrasa con libertades de conciencia, introduce contradicciones insalvables con el Código Civil y Comercial, en cuanto a las responsabilidades parentales, desordena groseramente el código penal introduciendo en el capítulo de defensa de la vida un delito justamente por no eliminarla, consagrando amenazas al equipo de salud por salvar vidas. Es decir, más allá de las convicciones personales, el texto sancionado es un monstruo legislativo.

Tan es así que, ni siquiera hace falta ser próvida para rechazar esta ley, que horroriza a los propios abortistas. Cualquiera de ellos sabe que un aborto solo se puede realizar antes de lo que la ciencia médica denomina viabilidad fetal extrauterina, es decir la posibilidad que tiene un feto para sobrevivir fuera del útero materno. Obviamente esta viabilidad avanzó con la ciencia médica que actualmente puede sostener la vida de un feto extrauterinamente a partir de los 500 gramos o 22 semanas. A partir de ese momento no se considera “aborto” sino nacimiento prematuro.

Conozco testimonios indirectos de personas que han nacido porque un abortista se negó a realizar el aborto después de determinada semana de gestación.

La ley arrasa con este límite moral y obliga al médico, bajo amenazas penales, a realizar la práctica abortiva en cualquier etapa de la gestación invocando causales de la mayor arbitrariedad posible como el malestar social.

Se llama arbitrariedad, a lo que carece de razón y solo depende del deseo. Literalmente la vida del niño desde la sanción de esta ley, depende del deseo de la madre y otorgar facultades para eso, está claramente prohibido en el Art. 29 de la Constitución Nacional desde el año 1853, para que tengamos una idea de hasta dónde estamos retrocediendo.

Hay muchísimo más para decir de esta ley inconstitucional, inconvencional e inicua y cada punto nos ocupará las proximas entregas.-

Entradas relacionadas

Deja un comentario