LA OBJETIVIDAD PERIODISTICA TAMBIEN INCLUYE CONTAR LAS BUENAS ACCIONES

En varias oportunidades sostuve que hay una instancia que confunde a cierto periodismo y periodistas. Es una delgada linea que pocos se animan a transitar porque temen que sus juicos sean interpretados como concesivos o lisonjeros. Desde este prejuicio, algo irracional, muchas veces se le inflige serias lesiones a la tan declamada objetividad periodistica a la que emparentan solo con la critica y descalificacion de hechos y personas. Grave error. Tambien destacar el lado bueno de las cosas sin desbarrancar en la lisonja, (generalmente interesada), o en el deshonroso servilismo, hace a justicia en el tratamiento de los hechos.

Desde esa perspectiva quiero destacar la actitud y determinacion del gobernador Gerardo Zamora de escoger para su atencion un centro publico de salud como el hospital Ramon Carrillo . Este proceder del mandatario cobra especial relevancia toda vez que los argentinos en innumeras oportunidades observamos con recelo y escasa simpatia, que funcionarios y dirigentes, ante sus afecciones, optan por centros de salud privados de elevado prestigio y honorarios ostentosos, declinando de la asistencia del servicio publico al que ellos mismos no supieron dotar de una infraestructura medico asistencial de excelencia al servicio optimo de gobernantes y gobernados. En este contexto el proceder del gobernador Zamora aparece paradigmatico.

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