OTRA ETAPA DE PRUEBA Y ERROR

En las calles de varias ciudades, se viene registrando una mayor circulación de personas. El hecho fue destacado por medios de difusión y algunas autoridades que lo han admitido y justificado con argumentos escasamente convincentes. «Es comprensivo el relajamiento después de tantos días de encierro», fue uno de los más insólitos. Este «comprensible relajamiento» significa masificación igual a más probabilidades de contagio. Es de manual: si al estar aislados, sin contacto interpersonal, neutralizamos, según nos dicen, las probabilidades de contagio, no es difícil deducir que al posibilitar la mayor afluencia pública, obviamente las probabilidades de contagio apareceran multiplicadas. Y si a este peligro latente le sumamos la potencialización en el transporte público donde por la reducción del espacio no hay posibilidades de guardar la distancia reglamentaria, pasamos de lo probable a lo posible.

Sigo insistiendo, el gobierno nacional en su desorientación frente a un enemigo invisible e imprevisible está aplicando el método heurístico de prueba y error por el cual busca obtener conocimiento, tanto proposicional como procedimental y consiste en probar una alternativa y verificar si funciona. Mientras eso ocurre la indefinición arrastra a la sociedad a una suerte de neurosis a la que contribuye, en gran medida, un impiadoso e irracional bombardeo mediático cargado de dramatismo.

A ese ametrallamiento hay que sumarle los taladrantes eslóganes: «Yo me quedo en casa»; «Al virus le ganamos entre todos»; «Vos quedate en casa, apoyemonos todos» y muchos otros mensajes de artistas, deportistas, periodistas y otros famosos que solo terminan irritando a la gente que ya sabe de sobra lo que tiene que hacer. Por otra parte, los especialistas en comunicación deberían saber que este tipo de envíos de tono imperativo administrados asistemáticamente generan sobresaturación y esto los vuelve contraproducentes. Eso nos pasa por malos copiones: importamos cosas que responden a otras idiosincrasias y tratamos de imponerlas a la nuestra. Cuando Kitty O’Meara escribió el poema And the people stayed home (Y la gente se quedó en casa), seguramente nunca imaginó que en nuestro país sería vulgarmente reducido a un eslogan para nada persuasivo como es este poema de O’Meara, antigua maestra y asistente espiritual en hospitales y hospicios que lo escribiò y se viralizó mundialmente al punto de ser considerado un himno en tiempos de pandemia.

Comienza ahora una nueva etapa de esta cuarentena cuya entrega por fascículos será otro ejercicio de prueba y error; esta vez bajo el mote de «focalizada». En lo respecta a nuestra provincia, en gobernador Gerardo Zamora fue expeditivo al referirse al tema: «Las facultades delegadas de ampliar actividades las usaremos en forma restringida, prudente y racional», dijo en su primer párrafo a la vez que anticipó que «La Incorporación de nuevas actividades esenciales, dependerá de los resultados que vayamos teniendo». En otro tramo de su video mensaje Zamora indicó que las nuevas excepciones van a implicar mayor circulación de gente y por lo tanto un mayor control. «No es una flexibilización de la cuarentena, por lo tanto va a implicar mayor control, vamos a tener que endurecer las medidas de control y todos los santiagueños vamos a tener que ser más responsables», señaló. Finalmente el gobernador manifestó que por ahora no están autorizadas las denominadas salidas recreativas.

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