ADVERTENCIA EN CUATRO PÁRRAFOS

Adolfo Rubinstein ‎médico, docente e investigador, magíster en Epidemiología Clínica en Harvard y ex ministro de Salud de la Nación desarrolló un muy interesante análisis publicado en La Nación.Desde alli, entrelineas.press extrajo 4 párrafos que consideró de lectura imprescindible porque, fundamentalmente, el autor se suma a otras voces de especialistas que reclaman una mayor práctica de tests.

«Las medidas de supresión y «cierre» fueron correctas y oportunas y con mayor anticipación que en la mayoría de los países europeos o Estados Unidos. Hoy podemos decir que la curva parece haberse aplanado . La progresión de casos es aritmética y no geométrica, las camas hospitalarias y de terapia intensiva no están desbordadas y, más allá de dificultades para el cumplimiento en barrios carenciados, incumplimientos puntuales, o falta de planificación en la apertura de los bancos para los jubilados, nuestra sociedad sigue tolerando estoicamente estas restricciones «.

«Aunque hasta hoy se confirmaron 2142 casos y 90 muerte no estamos viendo todos los casos ni probablemente tampoco todas las muertes. A diferencia de otros países de la región, esto se debe en gran medida a la imprevisión y la compra tardía de reactivos como consecuencia de las vacilaciones iniciales de las autoridades respecto a la magnitud de la epidemia. Por cada caso detectado hoy hay probablemente entre cinco y diez no diagnosticados. Por eso, hay que aumentar más los testeos ya que seguimos muy abajo en relación con casi todos los países de la región . Chile testea diez veces más que nosotros, y solo estamos un poco mejor que Brasil y México, países que han subestimado la epidemia.»

«Pensemos que si ocho millones se infectan, más de un millón necesitarán internación y casi medio millón terapia intensiva. Con aproximadamente 160.000 camas en hospitales y clínicas en el país, la mayoría concentradas en las grandes ciudades, aproximadamente 8500 camas de terapia intensiva y un número mucho menor de respiradores, déficit de profesionales intensivistas y de equipos de protección personal, aun agregando recursos, el sistema de salud colapsaría como en Italia, España y Nueva York. Viviríamos una tragedia socialmente intolerable».

«La crisis del coronavirus nos pone a prueba a todos . La pandemia no debe servir de excusa a los gobiernos para que se tomen medidas autoritarias, se gobierne por decreto, o se suspendan las actividades del congreso. Citando a Yuval Harari, pensador israelí y autor de Sapiens, enfrentamos hoy dos elecciones clave: la primera es entre vigilancia totalitaria y empoderamiento ciudadano, la segunda es entre aislamiento nacionalista o solidaridad global. Tengamos mucho cuidado con las falsas disyuntivas entre libertades individuales y protección de la salud pública».

Entradas relacionadas

Deja un comentario